Nuestro país al igual que la mayoría de vecinos en latinoamericana, aún tenemos inequidades en cuanto a las condiciones en que vivimos e interactuamos social y demográficamente. En salud pública le llamamos determinantes sociales de la salud y es la clave del por qué debemos ser más cautelosos y prolijos en las decisiones.

Hablaré en primer lugar de aquellas inequidades que se generan geográficamente, Chile pese a estar descentralizado, lo hace sólo políticamente, los recursos se distribuyen en forma desigual y los extremos del país sienten a diario esta situación, en cosas tan básicas como acceso a salud por especialistas. El acceso a alimentación, para los que viven en regiones  extremas, aquella que llamamos equilibrada muchas veces no es posible, los precios están lejos del bolsillo para una familia que tan solo recibe un sueldo mínimo. En términos de  educación, la mayor parte se concentra en el centro del país, por volumen demográfico y aquellas carreras que podrían facilitar el aumento de dotación médica en zonas extremas sólo llegan a esas zonas para hacer residencia previo a escalar a una especialidad. Creo que son pocos los que retornan para devolver con su especialidad a aquellas zonas.

Acceso a tecnologías, el Internet que uno creería algo universal  y que todos tienen acceso, la situación no se da así, para sostener familias numerosas conectadas al mismo tiempo solo se podría conectar a través del celular y ya hemos visto como la señal se ha visto perjudicada con tantos conectados.

En función de términos sociales, las condiciones en que tu familia vive y trabaja determina cómo lo harás tu en el futuro. Hoy un número no menor vive en condiciones de calle, el mayor porcentaje de ellos porque tuvo o mantiene estrecha relación con alcohol y drogas. Otro porcentaje y a mi punto de vista el que responde a él porque de las cuarentenas dinámicas vive en pocos metros cuadrados uno o dos generaciones extendidas, son familias ampliadas donde los hijos fueron creando sus familias dentro del mismo nicho que crecieron, compartiendo costumbres y estilos de vida, pero lo más importante compartiendo pocos metros cuadrados un gran número de personas. La convivencia en tiempos de no cuarentena podría mantenerse dentro de límites de armonía, pero se imaginan como es en estos tiempos, compartiendo un baño y los pocos metros cuadrados. No sólo el contagio del coronavirus es un tema, también lo es la violencia intrafamiliar y porque no si está situación nos tiene a todos bajo un alero de incertidumbre donde bajó cuarentena puede generarse más enfermedad no sólo física si no también mental, y también mortalidad por aquello.

Entonces cuarentena rígidas, las necesita tu mente y aun así algunos las infringen, cuarentena dinámicas permiten el autocuidado, empoderar a la población de que el coronavirus es una enfermedad letal no por ser letal en sí misma, si no por el alto grado de contagio que genera, se te pide que evites salir, que no estreches vínculos con adultos mayores, que si estás enfermo no salgas, que se ayuden entre las comunidades con el abastecimiento, que hagas teletrabajo si puedes, lo mismo el estudio a distancia. Se te pide que por voluntad propia cambies algunos estilos de tu vida para protegerte a ti y lo más importante a quienes deseas que estén presentes en los tiempos de post pandemia. Será un largo proceso, pero debemos aprender que hace un tiempo estábamos exigiendo libertad de decisiones, hoy la tienes para auto cuidarte, ¿por qué no lo haces?